Sorprendidos
Los pobres equinos no entendían nada. ¿Porqué corren esos automóviles, cuál es el motivo de tanta prisa? -se preguntaban.Yo no pude ayudarlos, porque tampoco tenía la respuesta, y de todas formas, estaba de acuerdo con ellos.
Los pobres equinos no entendían nada. ¿Porqué corren esos automóviles, cuál es el motivo de tanta prisa? -se preguntaban.
Comentarios
Publicar un comentario