Pasé por un escenario improvisado en un lugar adonde se celebraba el Durga Puja y allí estaban, yacientes sobre el escenario, esos hombres jóvenes. No sé si estaban cansados o eran víctimas de la ira justiciera del dios Rama en la víspera.
D e nuevo en el camino, a recorrer esas bien trazadas y espaciosas rutas indonesias por las que circulan confiados incontables conductores, respetuosos de las reglas del tránsito y del derecho de los demás. Toda una experiencia, pero no para los corazones débiles.
A quienes pueda interesarle, les aviso he subido a mi página en inglés casi 150 fotografías de mi serie sobre el tropero, que he expuesto parcialmente el varias oportunidades, la última de ellas en el Museo Nacional de Artes Visuales en Montevideo. Pueden verse aquí .
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