Como antes

La señora hablaba, hablaba mucho, aún después de muerta y con toda esa verborragia, por momentos interesante y por momentos tediosa, dejaba a su marido, que reposaba junto a ella, mudo. Para decirlo claramente, todo seguía igual que antes.

Comentarios

Entradas populares de este blog

En el camino

AVISO A LOS NAVEGANTES