Se ve que llegué al Cementerio Central demasiado temprano y todavía no habían terminado de ordenar, tenían todo patas para arriba. Por las dudas me retiré porque no quería presenciar ningún espectáculo macabro a esa hora la mañana.
E sta tarde en un momento pareció como si fuese a instalarse una densa niebla y me acordé de la "camanchaca", una niebla en el norte de Chile que parecía dejar suspendidos en el aire a los personajes que bailaban durante la fiesta de la Virgen de La Tirana.
A quienes pueda interesarle, les aviso he subido a mi página en inglés casi 150 fotografías de mi serie sobre el tropero, que he expuesto parcialmente el varias oportunidades, la última de ellas en el Museo Nacional de Artes Visuales en Montevideo. Pueden verse aquí .
D e nuevo en el camino, a recorrer esas bien trazadas y espaciosas rutas indonesias por las que circulan confiados incontables conductores, respetuosos de las reglas del tránsito y del derecho de los demás. Toda una experiencia, pero no para los corazones débiles.
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