Frente a la entrada que da a la plaza Barkhor del templo Jokhang, en Lhasa, se agolpan los peregrinos, postrándose al modo tibetano. Pero siempre hay algún/a disidente que mira hacia el lado contrario a todos los demás...
D e nuevo en el camino, a recorrer esas bien trazadas y espaciosas rutas indonesias por las que circulan confiados incontables conductores, respetuosos de las reglas del tránsito y del derecho de los demás. Toda una experiencia, pero no para los corazones débiles.
A quienes pueda interesarle, les aviso he subido a mi página en inglés casi 150 fotografías de mi serie sobre el tropero, que he expuesto parcialmente el varias oportunidades, la última de ellas en el Museo Nacional de Artes Visuales en Montevideo. Pueden verse aquí .
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