Ya lo he dicho, y si no lo dije, lo di a entender, y si no lo entendieron, no es mi culpa, pero en fin, el caso es que en Paris el arte está en las calles, ¿estamos? y otra prueba de ello es esta instalación en la vereda.
E sta tarde en un momento pareció como si fuese a instalarse una densa niebla y me acordé de la "camanchaca", una niebla en el norte de Chile que parecía dejar suspendidos en el aire a los personajes que bailaban durante la fiesta de la Virgen de La Tirana.
D e nuevo en el camino, a recorrer esas bien trazadas y espaciosas rutas indonesias por las que circulan confiados incontables conductores, respetuosos de las reglas del tránsito y del derecho de los demás. Toda una experiencia, pero no para los corazones débiles.
Comentarios
Publicar un comentario