Lo que le llama de inmediato la atención a un viajero llegado de una comarca más bien provinciana, como en mi caso, es la intensa actividad que se ve en ñas calles de Buenos Aires, importante incluso en un mes de vacaciones, como febrero.
D e nuevo en el camino, a recorrer esas bien trazadas y espaciosas rutas indonesias por las que circulan confiados incontables conductores, respetuosos de las reglas del tránsito y del derecho de los demás. Toda una experiencia, pero no para los corazones débiles.
A quienes pueda interesarle, les aviso he subido a mi página en inglés casi 150 fotografías de mi serie sobre el tropero, que he expuesto parcialmente el varias oportunidades, la última de ellas en el Museo Nacional de Artes Visuales en Montevideo. Pueden verse aquí .
Comentarios
Publicar un comentario