Él hablaba y hablaba y sus palabras ni siquiera caían en oídos sordos, peor que eso, no había oídos para escucharlo, estaba ante un verdadero no-público.
E sta tarde en un momento pareció como si fuese a instalarse una densa niebla y me acordé de la "camanchaca", una niebla en el norte de Chile que parecía dejar suspendidos en el aire a los personajes que bailaban durante la fiesta de la Virgen de La Tirana.
M e molesta muchísimo, es una verdadera incompetencia, el cartel está colocado al revés. No me imagino cómo va a hacer la gente para interpretarlo, a menos que se pongan cabeza abajo, como tuve que hacer yo mismo...
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