Vacío existencial

No había nadie en el centro el sábado pasado por la tarde, para esa solitaria silla de plástico, seguramente aburrida y ya desesperanzada de recibir la visita de algun trasero amigo, debía ser algo así como un vacío existencial.

Comentarios

Entradas populares de este blog

En el camino

AVISO A LOS NAVEGANTES